Skip to Content

Health Encyclopedia

Conmoción cerebral

« Página Previa In English

Conmoción cerebral

Conmoción cerebral

Generalidades del tema

¿Qué es una conmoción cerebral?

Una conmoción cerebral es un tipo de lesión cerebral traumática causada por un golpe en la cabeza o el cuerpo, por una caída o una lesión de otro tipo que mueve o agita el cerebro dentro del cráneo. Si bien pueden producirse cortes o moretones en la cabeza o en la cara, es posible que no se observen otras señales de lesión cerebral.

No es necesario desmayarse (perder el conocimiento) para tener una conmoción cerebral. Algunas personas tienen síntomas evidentes de una conmoción cerebral, como desmayarse u olvidar lo que sucedió justo antes de la lesión. Pero otras personas no. La mayoría de las personas se recuperan completamente de una conmoción cerebral con descanso. Algunas personas se recuperan en pocas horas. Otras personas necesitan varias semanas para recuperarse.

Es importante saber que después de una conmoción, el cerebro está más sensible a daños. De modo que mientras se recupera, asegúrese de evitar actividades que podrían lesionarlo otra vez.

En raras ocasiones, las conmociones cerebrales causan problemas más graves. Las conmociones cerebrales repetidas o una conmoción cerebral grave pueden llevar a problemas de larga duración con el movimiento, el aprendizaje o el habla. Debido a la pequeña posibilidad de problemas graves, es importante que se comunique con un médico si usted o alguien que usted conoce tiene síntomas de una conmoción cerebral.

¿Qué causa una conmoción cerebral?

El cerebro es un órgano blando que está rodeado por líquido cefalorraquídeo y protegido por el cráneo duro. Normalmente, el líquido que rodea al cerebro actúa como un amortiguador que evita que el cerebro se golpee contra el cráneo. Pero si se golpea la cabeza o el cuerpo con fuerza, su cerebro puede chocar contra el cráneo y lastimarse.

Hay muchas maneras de tener una conmoción cerebral. Algunas maneras comunes incluyen peleas, caídas, lesiones en el patio de recreo, accidentes automovilísticos y accidentes de bicicleta. Las conmociones cerebrales también pueden ocurrir cuando participa en cualquier deporte o actividad, como fútbol americano o europeo, boxeo, hockey, esquí o snowboard.

¿Cuáles son los síntomas?

No siempre es fácil saber si alguien tiene una conmoción cerebral. No es necesario desmayarse (perder el conocimiento) para tener una conmoción cerebral.

Los síntomas de una conmoción cerebral van de leves a graves y pueden durar horas, días, semanas o incluso meses. Si usted nota cualquier síntoma de una conmoción cerebral, comuníquese con su médico.

Los síntomas de una conmoción cerebral tienen cuatro categorías principales:

  • Pensar y recordar
    • No pensar claramente
    • Sensación de lentitud
    • No poder concentrarse
    • No poder recordar nueva información
  • Problemas físicos
    • Náuseas y vómitos
    • Dolor de cabeza
    • Visión borrosa o nublada
    • Mareos
    • Sensibilidad a la luz o al ruido
    • Problemas de equilibrio
    • Sentirse cansado o no tener energía
  • Emociones y estado de ánimo
    • Molestarse o enojarse fácilmente
    • Tristeza
    • Nerviosismo o ansiedad
    • Mayor sensibilidad
  • Sueño
    • Dormir más de lo habitual
    • Dormir menos de lo habitual
    • Tener dificultades para dormir

Los niños pequeños pueden tener los mismos síntomas de una conmoción cerebral que los niños mayores y adultos. Pero a veces puede ser difícil saber si un niño pequeño tiene una conmoción cerebral. Los niños pequeños también pueden tener síntomas como los siguientes:

  • Llorar más de lo habitual.
  • Dolor de cabeza que no desaparece.
  • Cambios en la forma en que juegan o actúan.
  • Cambios en la manera de mamar, comer o dormir.
  • Molestarse fácilmente o tener más rabietas.
  • Un estado de ánimo triste.
  • Falta de interés en sus actividades habituales o juguetes favoritos.
  • Pérdida de nuevas habilidades, como usar el baño.
  • Pérdida del equilibrio y problemas para caminar.
  • No poder prestar atención.

Las conmociones cerebrales en los adultos mayores también pueden ser peligrosas. Esto es porque, a menudo, las conmociones cerebrales en adultos mayores se pasan por alto. Si usted está cuidando a un adulto mayor que ha tenido una caída, compruebe si tiene síntomas de una conmoción cerebral. Las señales de un problema grave incluyen dolor de cabeza que empeora o confusión creciente, o ambos. Consulte a un médico inmediatamente si usted nota estas señales. Si usted está cuidando a un adulto mayor que toma medicamentos para prevenir los coágulos de sangre y que ha tenido una caída, llévelo a un médico inmediatamente, incluso si usted no ve síntomas de una conmoción cerebral.

A veces, después de una conmoción cerebral usted se puede sentir como si no estuviera funcionando tan bien como antes de la lesión. Esto se llama síndrome conmocional. Pueden aparecer nuevos síntomas, o es posible continuar con molestias por los síntomas de la lesión, tales como:

  • Cambios en su capacidad para pensar, concentrarse o recordar.
  • Dolores de cabeza o visión borrosa.
  • Cambios en sus patrones de sueño, como no poder dormir o dormir todo el tiempo.
  • Cambios en su personalidad, como estar enojado o ansioso sin una razón clara.
  • Falta de interés en sus actividades habituales.
  • Cambios en su deseo sexual.
  • Mareo, aturdimiento o inestabilidad que dificulta el estar de pie o caminar.

Si tiene síntomas de síndrome conmocional, llame a su médico.

¿Cómo se diagnostica una conmoción cerebral?

Toda persona que pueda haber tenido una conmoción cerebral necesita ver a un médico. Si el médico piensa que usted tiene una conmoción cerebral, le hará preguntas sobre la lesión. Su médico puede hacerle preguntas que prueban su habilidad para prestar atención y su capacidad de aprendizaje y memoria. Su médico también puede tratar de averiguar con qué rapidez puede resolver problemas. También puede mostrarle objetos y luego ocultárselos y pedirle que recuerde lo que eran. Luego, el médico le medirá la fuerza, el equilibrio, la coordinación, los reflejos y la sensibilidad.

Las pruebas neuropsicológicas han comenzado a usarse con más frecuencia después de una conmoción cerebral. Estas pruebas son solo una de muchas maneras en que su médico puede averiguar lo bien que piensa y recuerda después de una conmoción cerebral. Estas pruebas también pueden indicar si usted tiene cualquier cambio en las emociones o en el estado de ánimo después de una conmoción cerebral.

Por lo general, los médicos no indican pruebas por imágenes, como una tomografía computarizada o una resonancia magnética, a menos que haya señales de una lesión grave, como una fractura de cráneo o una hemorragia cerebral. Esto se debe a que el daño al cerebro por una conmoción cerebral no se puede ver en estas pruebas. Y las pruebas por imágenes tienen otros riesgos debido a la sedación o la exposición a la radiación.

¿Cómo se trata?

De inmediato

Después de ser revisadas por un médico, algunas personas tienen que permanecer en el hospital en observación. Otras pueden volver a su hogar de manera segura. Si usted vuelve a su hogar, siga las instrucciones de su médico. Él o ella le dirá si necesita que alguien lo vigile atentamente durante las siguientes 24 horas o más tiempo.

Llame al 911 o busque atención de urgencia de inmediato si usted está cuidando a una persona después de una conmoción cerebral y la persona tiene:

  • Un dolor de cabeza que empeora o no desaparece.
  • Debilidad, entumecimiento o disminución de la coordinación.
  • Repetidos vómitos o náuseas.
  • Habla inarticulada.
  • Somnolencia extrema o que no puede despertar a la persona.
  • Una pupila más grande que la otra.
  • Convulsiones.
  • Problemas para reconocer personas o lugares.
  • Creciente confusión, inquietud o agitación.
  • Pérdida del conocimiento.

Las señales de advertencia en los niños son las mismas que las indicadas para adultos. Lleve a su hijo al servicio de urgencias si él o ella tiene cualquiera de las señales de advertencia mencionadas o:

  • No deja de llorar.
  • No mama o no come.

En los días o semanas después

Recuperarse de una conmoción cerebral toma tiempo. La mayoría de las personas se sienten mejor al cabo de 1 a 3 meses. El tiempo que se tarde en sentirse mejor varía de una persona a otra. Pero algunas cosas pueden demorar su recuperación o la de su hijo. Estas pueden incluir:

  • Haber tenido una conmoción cerebral u otra lesión en la cabeza con anterioridad.
  • Tener una afección neurológica o de salud mental, como epilepsia o depresión.
  • Tener una discapacidad del aprendizaje.

Las cosas estresantes en el hogar, la escuela o con los amigos también pueden aumentar el tiempo que lleva sentirse mejor.

El descanso es la mejor manera de recuperarse de una conmoción. Debe descansar el cuerpo y el cerebro. La mayoría de los expertos coinciden en que el descanso físico y mental por 1 o 2 días después de la lesión es lo mejor. Preste mucha atención a los síntomas a medida que usted o su hijo regresan gradualmente a una rutina regular. Evite cualquier actividad que empeore los síntomas o cause síntomas nuevos.

Aquí hay algunos consejos para ayudarles a usted o a su hijo a mejorar.

En el hogar:

  • Asegúrese de que usted o su hijo duerman lo suficiente por la noche. Puede ser útil mantener la habitación tranquila, oscura o con poca luz y fresca. Acuéstese y levántese a la misma hora todos los días, y limite los alimentos y las bebidas con cafeína.
  • Limite las tareas caseras, los deberes escolares y el tiempo que pasa frente a una pantalla.
  • Evite el alcohol y las drogas ilegales.
  • No tome ningún otro medicamento a menos que el médico lo autorice.
  • Evite hacer actividades que pudieran provocar otra lesión en la cabeza.
  • Pregúntele a su médico cuándo va a poder conducir un vehículo, montar en bicicleta u operar maquinaria.
  • Use hielo o una compresa fría en cualquier zona hinchada por 10 a 20 minutos a la vez. Coloque un paño delgado entre el hielo y la piel.
  • Siga las instrucciones de su médico para un regreso gradual a la actividad y los deportes.

Hable con su médico antes de tomar o administrarle a su hijo medicamentos recetados o de venta libre, como Tylenol. Los analgésicos pueden aumentar las probabilidades de tener dolores de cabeza.

La conmoción cerebral y la escuela

Después de una conmoción cerebral, es posible que usted o su hijo tengan que ausentarse de la escuela. Siga las instrucciones de su médico sobre cómo regresar gradualmente a sus actividades normales.

Estos consejos para los padres pueden ayudar.

  • Los niños podrían ser capaces de regresar a la escuela cuando puedan concentrarse durante 30 a 45 minutos a la vez.
  • Informe a los maestros, administradores, consejeros escolares y enfermeras sobre los síntomas que su hijo tiene o pudiera presentar. Firme un formulario de autorización para que la escuela pueda coordinar la atención con el médico de su hijo.
  • Hable sobre la necesidad de que el cerebro de su hijo descanse y se recupere. Por ejemplo, dependiendo de los síntomas, su hijo puede necesitar:
    • Volver a la escuela con días más cortos.
    • Tomar descansos de 15 minutos después de cada 30 minutos de trabajo en clase.
    • Tener tiempo adicional para hacer tareas, posponer los exámenes o hacer que otro estudiante tome notas.
    • Evitar las luces brillantes. (Puede sugerir luz tenue o que su hijo use gafas de sol).
    • Evitar los lugares ruidosos, como el gimnasio o la cafetería.
  • Comuníquese con el personal de la escuela a menudo. Hable sobre cómo le va a su hijo, tanto académica como emocionalmente. Una conmoción cerebral puede hacer que los niños estén malhumorados y tengan altibajos emocionales. Y la necesidad de ayuda o descanso adicionales puede ser difícil para algunos niños.
  • Si su hijo no se recupera al cabo de 3 a 4 semanas, hable con su médico y el personal de la escuela. Ellos podrían recomendar un plan 504. Este es un plan para niños que necesitan adaptaciones continuas en la escuela.

La conmoción cerebral y los deportes

Una persona que pudiera tener una conmoción cerebral debe detener inmediatamente cualquier tipo de actividad o deporte. Volver a estar activo demasiado pronto aumenta el riesgo de que la persona sufra una lesión cerebral más grave. Los médicos y los especialistas en conmoción cerebral sugieren pasos a seguir para volver a hacer deporte después de una conmoción. Utilice los siguientes pasos como guía. En la mayoría de los lugares, su médico debe darle permiso por escrito para que los niños y adolescentes empiecen a seguir los pasos y vuelvan a hacer deporte.

En algunos casos, es posible que usted y su médico deban hablar sobre los beneficios y riesgos de seguir practicando deportes de contacto. Hay muchas cosas que pueden afectar esta decisión. Por ejemplo:

  • ¿Cuántas conmociones cerebrales u otras lesiones en la cabeza han tenido usted o su hijo en el pasado?
  • ¿Les lleva más tiempo a usted o a su hijo recuperarse de una conmoción cerebral?
  • ¿Empeoran sus síntomas o los de su hijo con cada conmoción cerebral adicional?
  • ¿Las conmociones cerebrales son más frecuentes? ¿O suceden con menos fuerza?

Puede que esta no sea una conversación o una decisión fácil de tomar. Pero es importante pensar en sus metas o las de su hijo para el futuro y en el papel que juegan los deportes.

¿Cómo puede prevenir una conmoción cerebral?

Reduzca las probabilidades de tener una conmoción cerebral haciendo lo siguiente:

  • Use un cinturón de seguridad cada vez que conduzca o viaje en un auto u otro vehículo de motor.
  • Nunca conduzca cuando esté bajo la influencia de drogas o alcohol.
  • Haga de su hogar un lugar más seguro para evitar caídas.

Use casco para cualquier actividad que pueda causar una caída o impacto en la cabeza o el cuello. Como ejemplos se incluyen montar en bicicleta, fútbol americano, béisbol, andar en ATV, andar en patineta, esquiar, snowboarding, patinaje en línea y montar a caballo. Los cascos protegen el cerebro de lesiones. Pero puede haber daño cerebral incluso cuando se usa casco.

Reduzca las probabilidades de que su hijo tenga una conmoción cerebral haciendo lo siguiente:

Referencias

Otras obras consultadas

  • American College of Emergency Physicians (ACEP) and Centers for Disease Control and Prevention (CDC) (2008). Clinical policy: Neuroimaging and decisionmaking in adult mild traumatic brain injury in the acute setting. Annals of Emergency Medicine, 52(6): 714–748.
  • American College of Sports Medicine (2006). Concussion (mild traumatic brain injury) and the team physician: A consensus statement. Medicine and Science in Sports and Exercise, 39(2): 395–399.
  • Giza CC, et al. (2013). Summary of evidence-based guideline update: Evaluation and management of concussion in sports: Report of the Guideline Development Subcommittee of the American Academy of Neurology. Neurology, 80(24): 2250–2257. Also available online: http://www.neurology.org/content/80/24/2250.full.
  • Halstead ME, et al. (2010). Sport-related concussion in children and adolescents. Pediatrics, 126(3): 597–615.
  • Halstead ME, et al. (2013). Returning to learning following a concussion. Pediatrics,132(5): 948–957.
  • McCrory P, et al. (2013). Consensus statement on concussion in sport: The 4th International Conference on Concussion in Sport held in Zurich, November 2012. British Journal of Sports Medicine, 47(5): 250–258. Also available online: http://bjsm.bmj.com/content/47/5/250.full.
  • Meehan WP, Bachur RG (2009). Sport-related concussion. Pediatrics, 123(1): 114–123.
  • Smith BW (2010). Head injuries. In SJ Anderson, SS Harris, eds., Care of the Young Athlete, 2nd. ed., pp. 185–191. Elk Grove Village, IL: American Academy of Pediatrics.

Créditos

Revisado28 marzo, 2019

Autor: El personal de Healthwise
Evaluación médica: Anne C. Poinier MD - Medicina interna
E. Gregory Thompson MD - Medicina interna
Adam Husney MD - Medicina familiar
Kathleen Romito MD - Medicina familiar
Martin J. Gabica MD - Medicina familiar
William H. Blahd Jr. MD, FACEP - Medicina de emergencia